viernes, 13 de julio de 2012

El lugar más norte de la isla norte

En el lugar más al norte de NZ
A pesar de los pronósticos de clima el día en que fuimos en nuestro tour al lugar mas norte de NZ estaba haciendo frio, antes de tomar el bus tuvimos que ir en carro hasta una ciudad a 2 horas de distancia, donde teníamos que estar a las 8 am, por esta razón Mandi y yo decimos irnos en pijama con cobija y llevar una ropa de cambio, en mi caso unas capas mas de ropa.

Samuel que es siempre muy practico se levanto temprano para alistarse, empaco unas sandalias y una pantaloneta de baño que yo la verdad dude que iba a usar, es curioso porque en Colombia piensas en playa y te imaginas el sol, aquí todo puede suceder las playas pueden ser frías y con mucho viento,  al llegar a esta ciudad después de dos horas increíbles de amanecer y de paisajes hermosos con tonalidades de sol creciente.


Fuimos directo a la agencia de viajes, allí encontramos turistas Asiáticos, Ingleses y Alemanes , todos listos para abordar, yo me vestí y estuve lista como en 10 min, el bus de la agencia de viajes era un bus muy viejo, tenia en el centro del parabrisas justo en la parte superior  un reloj muy clásico como de pared que marcaban las 8:30 am, y así el viaje empezó, entre chistes kiwis del conductor que hablaba por un alto parlante que tenia un sonido como si el conductor estuviera encerrado con alienígenas espaciales que no respetaran el turno para hablar y trataran de hacerlo todos a la misma vez, por suerte yo tenia mi traductor privado que por supuesto tuvo que traducirle a Mandy también, porque para las dos resultaba muy difícil y gracioso tratar de entender al conductor.

Caminando en la playa de 
arena blanca

Nuestra primera parada fue un lugar donde había una colección de arboles ancestrales que habían sido encontrados caídos en un rio, unos arboles gigantescos, preciosos, luego nos llevaron a un lugar donde encontramos por  tres dólares unos helados igualmente grandes, que con Samuel nos comimos  con la felicidad de dos niños pequeños, la siguiente parada fue una playa de arena blanca.
La arena era increíblemente fina casi como harina, era extraordinaria creo que no vi un lugar así nunca antes.


 Visitamos también otras playas, al almuerzo fuimos a un parque donde curiosamente nos encontramos con otros amigos del hostal que estaban haciendo el mismo tour con otra compañía y compartimos el almuerzo, galletas y quesos deliciosos, doritos y papitas fritas y por supuesto kiwis dorados y verdes muy refrescantes y dulces, además las galletas y el pie de frutas que con cariño nos preparo Mandy el día anterior.

La montaña del ultimo adios
De las cosas mas interesantes y divertidas que vimos, fue una montaña sagrada, que según la mitología Maorí es el lugar por donde las almas de los muertos tienen que pasar antes de regresar a la tierra de donde vinieron, las almas caminan hasta la cima de la montaña y saltan al vacio para unirse con el mar y navegar hasta la tierra de donde vinieron por primera vez antes de llegar a NZ, la vista es preciosa, y el mar con su acantilado es brutal y poderoso, también hay un faro mas debajo de la montaña donde justo al lado se encuentra un poste que tiene las señales que indican en que dirección exactamente se encuentra  las ciudades o los lugares más importantes de nuestro planeta.

Y allí estaba Ecuador, desde que Mandy y yo nos hicimos amigas, hemos tomado muchas fotos y tenemos por alguna razón esta fascinación de tomarlas mientras saltamos, tristemente yo no salto tan alto como pienso que lo hago en mi mente, pero las fotos y el solo tratar es muy divertido. Y claro entre nuestra fotos no podía faltar una junto al faro apuntando a la dirección de nuestros venires, tal vez por eso somos amigas, procedemos de lugares tan distantes entre si y de aquí también, somos tan diferentes que aprendemos de cada una todos los días mas y mas.

Super Competidoras en la duna

Tuvimos un día hermosísimo que como dijo el conductor si lo hubiéramos pedido no habría salido tan bien, el sol nos acompaño hasta nuestra ultima aventura la duna de arena roja, una montaña de arena que había llegado allí tras años y años de acumulación de arena del mar, cuando salimos del bus nos tenían listos unos deslizadores plásticos que debíamos llevar hasta la cima de una colina para deslizarnos, la subida hasta allá arriba era tediosa y lenta pues por la arena a veces los pies se deslizaban pero el deslizarse  en los deslizadores plásticos era increíble, muy divertido.


Siempre debía recordar no reírme o gritar con la boca abierta o al llegar al final terminaría con la boca llena de arena, pero era imposible, hicimos competencias, nos tiramos de a 3, de a 2 personas, nos tomamos fotos, nos reímos de los otros, fue genial.


Paisaje del regreso a Casa


Y luego con el cansancio de la felicidad regresamos a casa en una travesía por el borde de la bahía entre la duna y el mar, miramos el atardecer  y cantamos canciones en el carro a todo pulmón mientras  disfrutábamos de  la luna de 5 de la tarde que se veía hermosa entre las nubes  y el cielo color naranjado.

1 comentario:

  1. muy bueno me encanto!!! q ganas de andar por alli!! =)

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